Tecnología Viroblock para mascarillas más seguras y efectivas

Es muy probable que cuando leas HeiQ Viroblock no tengas la menor idea de qué se trata. Pero ¿y si te decimos que es una tecnología altamente eficaz contra el virus que causa la COVID-19? Quizás ahora ya tengas más ganas de saber de qué estamos hablando.

HeiQ Viroblock es una forma de hacer tejidos protectores. En otras palabras, es una tecnología textil de uso industrial capaz de convertir cualquier tejido en antiviral. Lo que hace es añadir una eficacia antimicrobiana (contra bacterias y virus) a los textiles. Para ello, se combina la avanzada tecnología de plata HeiQ y una tecnología vesicular de refuerzo. Esta combinación destruye rápidamente los virus envolventes, incluidos los coronavirus como el de la COVID-19.

Concretamente, la tecnología de la plata atrae los virus con carga opuesta y se une permanentemente a sus grupos de azufre. Posteriormente, la tecnología de vesículas grasas esféricas (liposomas) ayuda a agotar la membrana viral de su contenido de colesterol en minutos. Por tanto, la plata puede destruir el virus rápidamente.

Tecnología testada en laboratorios

Recientemente se probó en el laboratorio la eficacia de esta tecnología específicamente para el virus de la COVID-19. De hecho, se ha convertido en una de las primeras tecnologías textiles del mundo en demostrar su efectividad contra el virus. En los estudios realizados (HeiQ y Doherty Institute en Australia) se ha constatado que el tejido fabricado con esta tecnología podría alcanzar una reducción del virus en un nada despreciable 99,99 %.

Para el estudio de la eficacia, los investigadores trataron de simular el contacto real del tejido con pequeñas gotas pulverizadas, que contaminaron la ropa. Durante 30 minutos, el tejido entró en contacto con el virus. Posteriormente, se midieron los virus infecciosos restantes. El resultado fue que, pasado este tiempo, la muestra de tejido HeiQ Viroblock no presentaba virus infeccioso.

Como dicen en su propia página oficial, se supone que las mascarillas protegen al usuario y /o a los demás, pero también son un vector potencial de virus y bacterias antes y después de su uso, pues existe el riesgo de transferir y acumular patógenos de la superficie de las mascarillas faciales al cogerlas, al ponérnoslas o quitárnoslas, al desecharlas de forma insegura o dejándolas tiradas, o al tocarlas para ajustarlas cuando las estamos usando. Además, siempre existe el riesgo de contraer el virus al tocarse la cara después de tocar la superficie contaminada de las mascarillas u otras superficies contaminadas por estas.

De ahí las bondades de esta tecnología, cuyo rápido modo de acción la hace única en su tipo a la hora de destruir virus envueltos dañinos. Dicho de otro modo, el tejido queda limpio y desinfectado para su manipulación segura en todas las fases de uso de una mascarilla.

 Efecto de la tecnología viroblock

Viroblock: en el mercado en un tiempo récord

La tecnología HeiQ Viroblock, que este año ganó el prestigioso Swiss Technology Award 2020, ha tenido un gran impacto en la industria textil mundial, y está siendo adoptada sin precedentes por las fábricas de todo el mundo. Pongamos cifras: 150 marcas de todo el mundo están utilizando la tecnología para más de 1.000 millones de productos. Y no sólo mascarillas faciales, sino también indumentaria, textiles para el hogar, colchones y cortinas.

La tecnología antiviral y antimicrobiana de HeiQ Viroblock, aún pendiente de patente, se lanzó al mercado el 16 de marzo de 2020, dos horas después de que Suiza declarara el estado de emergencia. ¡Un tiempo récord! El 72 % de sus ingredientes tienen base biológica y trabaja con materiales 100 % procedentes de la lista de la Nomenclatura Internacional de Ingredientes Cosméticos.

Mascarillas R40 PRO, con tratamiento Viroblock, de Reprotect

Claves de la tecnología HeiQ Viroblock

-Veterana tecnología renovada: tecnología HeiQ Viroblock se desarrolló en un principio para la crisis del ébola del año 2013, pero se abandonó el proceso una vez superada la crisis posterior del SARS. El proyecto se reactivó con urgencia cuando estalló el nuevo coronavirus. Las máscaras médicas FFP2 de clase 1 utilizadas durante la crisis en África se han vuelto a probar recientemente. El rendimiento antimicrobiano se mantuvo sin cambios después de 7 años de vida útil.

-Se añade al tejido durante la etapa final del proceso de fabricación textil.

-Posee un efecto antiviral rápido demostrado en 2-5 minutos desde la aplicación del tratamiento.

-Tecnología certificada como segura y sostenible. Todos sus ingredientes son de grado cosmético, de base biológica y reciclados (el poliéster que contiene el tejido procede del reciclaje de botellas).

-Mascarillas ergonómicas y suaves al contacto con la piel, a la vez que es un tejido fuerte y resistente.

-Adaptable a multitud de fibras: es una tecnología adecuada para todo tipo de fibras, desde tejidos no médicos (por ejemplo, mascarillas) hasta tejidos para ropa normal y textiles para el hogar.

-Lavable: La tecnología Viroblock mantiene su eficacia tras diversos lavados aunque el número de veces que es reutilizable una mascarilla depende de la marca. En el caso de las R40 Pro, que disponen de tratamiento Viroblock, se pueden reutilizar 40 veces.

-Resistente: resiste en lana hasta 5 limpiezas en seco.

-Textil hipoalergénico, que proporciona una superficie autodesinfectante y resistente a los gérmenes.

-Tecnología segura para la piel y no irritante. Se han realizado pruebas dermatológicas con parche humano que han constatado una perfecta compatibilidad con la piel.

-El acabado Viroblock es hidrófugo: repele el agua y resiste a las salpicaduras, de modo que actúa como una barrera eficaz de protección.

-Es «anti-olor»: la propiedad bactericida evita la proliferación de bacterias, propias de la exhalación y del sudor, con lo que se evitan los malos olores.

-Cumple con la regulación europea REACH para el registro, la evaluación, la autorización y la restricción de sustancias químicas.

-Posee el certificado OEKOTEX®, un sistema independiente que verifica que no haya sustancias nocivas ni en textiles, ni en las fases de la fabricación de un determinado producto

-La tecnología está homologada por el programa ZDHC (Zero Discharge of Hazardous Chemicals), un trabajo colaborativo de marcas y representantes de las cadenas de suministro comprometidos con la eliminación de los químicos peligrosos de la cadena de valor de la industria del textil y el calzado.

-Homologación bluesign®, un estándar independiente a nivel mundial destinado a la industria textil. Para lograr esta homologación, se tiene en cuenta la totalidad del proceso de producción, de modo que este minimice el impacto en el medioambiente y salvaguarde la salud de las personas.

-Los artículos textiles tratados cumplen con el Reglamento de productos biocidas de la Unión Europea (UE BPR).